Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Quien vende barato vende doblado.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Hijo casado, vecino airado.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
El trato engendra el cariño.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
A persona lisonjera no le des oreja.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Se las sabe por libro
Culo veo, culo quiero.
Viejos los cerros y reverdecen
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Si prometes y no das, mal vas.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Sobre mojado, llueve.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Juego y bebida, casa perdida.
Quien hizo una...hace dos
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Hacer del san benito gala.
la ropa son alas.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
No es el que más grita el que tiene más razón.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
De día y con sol.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.