Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Hacer ruido, para sacar partido.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Habla directamente al corazón.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Lo dicho, dicho está.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Hacer callar es saber mandar.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Reniego de plática que acaban en daca.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Al mal dar, tabaquear.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
El que mucho habla, poco acierta.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Boca sucia no habla limpio.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Palabra dada, palabra sagrada.
Abre la boca que te va la sopa.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
A quien habló, Dios le oyó.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.