La boda de los pobres, toda es voces.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Antes de meter, prometer.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Dan darán, dicen las campanas.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Favorecer, es por norma perder.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Quien hace, aplace.
Pocas palabras son mejor.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Andarse por las ramas.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Atender y entender para aprender.
Casarás y amansarás.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
El más cuerdo, más callado.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Hacer favores, empollar traidores.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Barbero, o loco o parlero.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Habiendo don, tiene que haber din.