No hay mejor palabra que la que está por decir.
Donde dije digo, digo Diego.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Obras vea yo; palabras, no.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Mojarse el potito.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Tan rápido como un chisme.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Las palabras no cuestan plata.
Querer es poder.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Dar y tejer es buen saber.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Esto son habas contadas.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Boca con duelo, no dice bueno.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Al loco y al aire, darles calle.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Quien es feliz habla poco
El que tiene boca, se equivoca.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
De cuentos suele irse a chismes.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
De la discusión surge la luz.