El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Mucho ayuda el que no estorba.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Que dulce queda la mano al que da.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Gente parada, malos pensamientos.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Al pan pan y al vino vino.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Quien ríe y canta su mal espanta
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
El cantar, alegra el trabajar.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Lo raro es caro.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
A quien vela, todo se le revela.