Aceite y vino, bálsamo divino.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
A cada paso, un gazapo.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Para bruto no se estudia, se nace.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Más vale aprovechar que tirar.
El que nace capacho, muere serón.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Nadie se hace rico dando.
El buen mosto sale al rostro.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
En la duda, ten la lengua muda.
Nadie da lo que no tiene.
Del trabajo nace el descansar.
El hambre es el mejor cocinero.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Obra común obra de ningún.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Amante atrevido, de la amada más querido.
No lo hurta, lo hereda.
Amor no quita conocimiento.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El ojo quiere su parte
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Para creer hay que querer creer