Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Justo peca en arca abierta.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
De necios es huir de consejos.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Buen corazón quebranta mala ventura.
La lengua queda y los ojos listos.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Por San Martín siembra el ruin.
Hijo de gato caza ratón.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Nadie experimenta en cabeza ajena.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Alcanza, quien no cansa.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
A Dios, llamaron tú.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Quien casa una hija, gana un hijo.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
En la variedad está el gusto.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Hija que casas, casa que abrasa.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Nada necesita quien tiene bastante.
Alabanza propia, mentira clara.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
El niño regalado, siempre esta enojado.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Quien busca, halla.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.