Tal padre, tal hijo.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Hacer una montaña de un grano de arena.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Buen oficio es no tener ninguno.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
La buena obra, ella misma se loa.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
A confesión de parte relevo de prueba.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.