Cabeza calva, peinada antes del alba.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
A mi, mis timbres.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
En Abril y Mayo, haz harina para todo el año.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Engordar para morir es mal vivir.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Tener un hambre de lobo.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
A casa de tu tía, más no cada día.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Tanto pedo para cagar aguado.
El vino es la teta del viejo.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
El tiempo vuela, que se las pela.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
A buena mujer, poco freno basta.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Roma, acuerdos y locos doma.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
A barba moza, vergüenza poca.
A un bagazo, poco caso.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
En bote pequeño la buena mermelada.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Burro amarrado, leña segura.
Por más buena la vacada, no da leche condensada.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
El que vende un caballo es porque patea.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
La ambición mató al ratón.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.