Cazador con levita, quita, quita.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Para las verrugas, saliva en ayunas.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Gran tocado y chico recado.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Hacienda que otro gano poco duró.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
A fullero, fullero y medio.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Quien lo comió aquél lo escote.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Madre ardida hace la hija tollida.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Más vale loco que necio.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Dichosos los ojos que te ven.
El que come y canta loco se levanta.
A como come el mulo, caga el culo.
El que sigue la caza, ése la mata.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
El asno solo en la muerte halla descanso.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Año de neblinas, año de harinas.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.