Engordar para vivir no es gordura de reír.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Para bien morir, bien vivir.
A mal vivir, mal morir.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Vivir es morir lentamente.