No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Junio brillante, año abundante.
Lobos de la misma camada.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
La verguenza es último que se piedre.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Dame venta y te daré cuenta.
La cortesía exige reciprocidad.
A barba muerta, obligación cubierta.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Esperanza que consuela, que no muera.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Hijos casados, duelos doblados.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Artero, artero, más non buen caballero.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
A quien no la teme, nada le espanta.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
A las obras me remito.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El que a feo ama, bonito lo ve.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.