Donde hubo fuego, cenizas quedan.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Loro viejo no da la pata.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Donde se pace, que no donde se nace.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Donde humo sale, fuego hay.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Pereza, llave de pobreza.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Trato es trato.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Ocasión perdida, para siempre ida.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
En materia de dinero, no hay compañero.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Quien busca, halla.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Dios da, nunca vende.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
La razón y el agua hasta donde dan.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Confesión hecha, penitencia espera.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.