Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Juego de manos es de villanos.
Una manzana podrida daña el barril completo.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Los pies van donde va el corazón
La lengua queda y los ojos listos.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Darle a uno mala espina.
El que apura su vida, apura su muerte.
En Abril, aguas mil.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
En la variedad está el gusto.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Botija nueva hace el agua fresca.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A bloque, la casa en roque.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A burro viejo, poco forraje.
Vino y pan andar te harán.
Más vale callar que con borrico hablar.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Llámala puta, pero no la llames fea.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Quien más tiene, menos suelta.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Cada cual es dueño de su miedo.
Guerra avisada no mata soldado.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
La intención es lo que vale.
Creer a pie juntillas.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Yegua cansada, prado halla.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.