Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Aceite y vino, bálsamo divino.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Cada arroyo tiene su fuente.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Lo bailado nadie me lo quita.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Agrada, quien manda.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Mal mascado y bien remojado.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Muerto, ¿quieres misa?.
De día y con sol.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
La distancia hace a las montañas más azules.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Cabeza grande, talento chico.
Sol puesto, obrero suelto.
Dios sabe lo que hace.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Dios no desampara a sus hijos.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Barriga llena, aguanta trabajo.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Juego de manos es de villanos.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.