Estas sacando fuerza de flaqueza.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Tiene la cola pateada.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
El mal trago pasarlo pronto.
Favores harás, y te arrepentirás.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Un real de deuda, otro acarrea.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El que anda en silencio, cazar espera.
Cree el fraile que todos son de su aire.
El amor verdadero entra por el agujero.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
A amante que no es osado, dale de lado.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Mal es acabarse el bien.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Haz el mal y guárdate.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Ese es carne de presidio.
El amor entra por los ojos.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
¿Qué le hace una mancha más al tigre?.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.