Calienta más el amor que mil fuegos
La casa quemada, acudir con el agua.
La leña cuando más seca más arde.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
No está bien el fuego junto a las estopas.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Hacer la del humo.
No eches más leña al fuego.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Cada uno con su humo.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
A la hora de la quema se verá el humo.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
A mala leña un buen brazado.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Sacar las castañas del fuego.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Quien aprisa asa, quemado come.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Esto fue como llamarada de petate.
Palabra de cortesano, humo vano.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
A la zorra, candilazo.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El infierno no sirve para quemar paja.