Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Obras vea yo; palabras, no.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
A bien obrar, bien pagar.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
O te aclimatas, o te aclimueres.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Contra la gota, ni gota.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
El hombre pone y la mujer dispone.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Pan con queso sabe a beso.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Juramento, juro y miento.
El buey pace donde yace.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Al acebuche no hay quien le luche.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
De tal árbol tal madera.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
La palabra es playa, el silencio oro.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.