Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Fía poco y en muy pocos.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Más cagado que palo de gallinero.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Como chancho en misa.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Nadie le da vela en este entierro.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Cinco: por el culo te la hinco.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Toma y daca.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Del buen vecino sale el buen amigo.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Sol puesto, obrero suelto.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
El que tiene buba, ése la estruja.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Escoba nueva, barre bien.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Al barrigón, no le vale faja.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Barba roja, mucho viento porta.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Pan para hoy, hambre para mañana.
A hijo malo, pan y palo.
Haber muchos cocos por pelar.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Del ahogado, el sombrero.
A mucho vino, poco tino.
De ninguno seas muy compañero.