Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Dale con que la abuela fuma.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Más vale odiado que olvidado.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El cornudo es el último que lo sabe.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Amar a todos, confiar en nadie.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Dando dando, palomita volando.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Dificulto que el chancho chifle.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Febrero el corto, el pan de todos.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Al pez, una vez.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Cada santo tiene su candela.
El más cuerdo, más callado.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Entre amigos no hay cumplidos.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.