A padre ahorrador, hijo gastador.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El ignorante al ciego es semejante.
Una flor no hace primavera.
Bien está cada piedra en su agujero.
Las penas de amor las quita el licor
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Donde hay obras, hay sobras.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Mal camino no va a buen lugar.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
De los celos, se engendran los cuernos.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Pobreza, víspera de vileza.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Nunca viene una desgracia sola.
Eres más puta que las gallinas.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
No lleves leña al monte.
La intención hace la acción
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Mal hace quien nada hace.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Lo que hoy es, mañana no es.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Componte para el marido y no para el amigo.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Donde hay gallo, no canta gallina.
El diablo está en los detalles.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Flores pintadas, no huelen a nada.