La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Donde no hay celos no hay amor.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
La labranza no tiene acabanza.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Vale más ser ralos que calvos.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Tal para cual.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
La glotonería acaba con muchos.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
A quien da y perdona, nácele una corona.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Porfía mata venado, que no venablo.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
La duda es la llave del conocimiento.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.