Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Hasta los animales se fastidian.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Mala cuña es la de la propia madera.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
A golpe dado no hay quite.
Juego y bebida, casa perdida.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
A ciento de renta, mil de vanidad.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Ruin amigo no vale un higo.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Contra gustos no hay nada escrito.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Faena acabada, faena pagada.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Juego de manos es de villanos.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
En el peligro se conoce al amigo.