No se puede repicar y andar en la procesión.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
El que espera desespera.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Dos testigos matan a un hombre.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
La experiencia es a veces dolencia.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Los negocios no tienen ocio.
Chocolate que no tiñe, claro está
Es tonto, pero se mete en casa.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Casarás y amansarás.
La carne de burro no es transparente.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Gato dormilón, no pilla ratón.
Palo dado ni Dios lo quita.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Del monte sale, con que se arde.
Dar antes que amagar.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Gozar al pedir, al pagar sufrir.