Dios da pan a los que no tienen dientes.
Hablar a tiempo requiere tiento.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
No hay que confundir la gordura, con la hinchazón.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Donde hay patrón no manda criado.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
En casa del albañil, goteras mil.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Aire de Levante, agua delante.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Como vives, juzgas.
A bestia loca, recuero modorro.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
La zorra nunca se mira la cola.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Gozo que no se comunica, se achica.
Agua vertida, no toda cogida.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Oveja que bala, bocado que pierde.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.