Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Reino dividido, reino perdido.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
El que llora su mal, no lo remedia
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Mujer con toca, dos veces si.
No hay sustituto para la experiencia.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Aseada aunque sea jorobada.
A mejor cazador se le va la paloma.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Más vale tarde que nunca.
No gastes pólvora en gallinazos.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Aquí el más tonto hace relojes.
Ni raja, ni presta el hacha.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Pan candeal no hay otro tal.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
A tal señor, tal honor.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.