Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El derecho de los pobres no es más que llanto
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
A la fuerza no es cariño.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Como chancho en misa.
Santo que no es visto no es adorado.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Más peligroso que mono con navaja.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Donde no hay, pon y encontrarás.
El que bien huele, mal hiede.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Dame rojura y te daré hermosura.
Fue por lana y salió trasquilado.
Atrás viene quien las endereza.
Me traen por la calle de la amargura.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Tiene más carne un huevo frito.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
A buey viejo, no se le saca paso.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
En camino largo, corto el paso.
La casa, la mujer la hace o deshace.
No quieras nunca buenos comienzos.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Sal derramada, quimera armada.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
La rata avisada, no muerde carnada.
El borriquito delante, para que no se espante.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.