El borriquito delante, para que no se espante.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El inferior pecha lo que el superior pega.
A caballo de presente no se le mira el diente.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
El arma es enemiga de su dueño.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Un buen día vale por un mal mes
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Alforjas llenas quitan las penas.
A la mujer no la cates, no es melón.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Los enamorados, no ven a los lados.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Niebla en verano, norte en la mano.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
A quien mal canta, bien le suena.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El que no cojea, renquea.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
La fe mueve montañas.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.