¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Orejas de burro.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Juez que dudando condena, merece pena.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Vida sin amor, años sin verano
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Ser el último orejón del tarro.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Berzas en enero, saben como carnero.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Está como aji titi.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Más vale estar solo que mal acompañado.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Un día de obra, un mes de escoba.
A Dios rogando y con el mazo dando.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Otros tiempos, otros modos.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Averiguelo, Vargas.
Te paso la pala diego