El saber no ocupa lugar.
Antes de meter, prometer.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Amigo viejo y casa nueva
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Quien da el consejo, da el tostón.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Más enseñan las manos que los labios.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Boca de miel y manos de hiel.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Nadie nace enseñado.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
No digas no sin saber por qué no.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Esto es pan comido.
Eres lo que comes.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
De lo que no sabes, no hables.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Fue sin querer...queriendo.
Reyes y mujeres no agradecen.
Ajo hervido, ajo perdido.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
A palabras necias, bofetones.
Come, que de lo yuyo comes.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Del uso viene el abuso.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.