Hierba mala nunca muere.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Con dinero baila el perro.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Quien anda mal, acaba mal.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Todo lo que brilla, no es oro.
Palabras de santo, uñas de gato.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Amor nunca dice basta.
No hay mejor red que la que coge el pez.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Barba hundida, hermosura cumplida.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
El que más chifle, capador.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Para el avaro, todo es caro.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Donde ajos ha, vino habrá.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Obras vea yo; palabras, no.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
El que con locura nace, con ella yace.
El hombre reina y la mujer gobierna.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Más fácil es ganar que conservar.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Mano de santo cura como por encanto.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Bien casada, o bien quedada.
Pan con queso sabe a beso.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.