Todos son buenos, más mi capa no parece.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Ir de capa caída.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
El que es pendejo ni de dios goza.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Tiene más dientes que una pelea de perros
pajero como tenedor de oveja.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Hay que dar el todo por el todo.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Cruz y raya, para que me vaya.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Boticario sin botica, nada significa.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
El cobarde vive, el valiente muere.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Cada cosa tiene su precio.
Quien más tiene, menos suelta.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Mayo ventoso, año hermoso.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Incluso el día más largo tiene un final
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Llegar a punto de caramelo.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!