Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
El trabajo por la mañana vale oro.
A Roma por todo.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Quien boca tiene a Roma va.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Búho que come, o muere.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
A la virtud, menester hace espaldas.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
En lo ajeno, reina la desgracia.
La alegría es gemela
Abuso no quita uso.
Por el interés te quiero Andrés.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
A cada pez le llega su vez.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Hombre refranero, medido y certero.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El sueño quita el hambre.
El que se enoja pierde.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Por mucho pan nunca es mal año.
Al loco y al fraile, aire.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Un ruin ido, otro venido.
Más pija que el Don Bosco.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
El gozo en el pozo.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
De refrán y afán pocos se librarán.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.