Ruéganla que se pea, y cágase.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
La morena, de azul llena.
Darle a uno mala espina.
Mujer desnalgada es hombre.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Las arrugas son la tumba del amor
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
De cuero ajeno, correas largas.
A chica boca, chica sopa.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Tras cada pregón, azote.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
El gozo en el pozo.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Cama de novios no la tienen todos.
Le dan la mano y se toma el pie.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
A otra cosa mariposa.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Mata, que Dios perdona.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El que bien te quiere no te engaña.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
A la bota, darla el beso después del queso.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
No hay novia fea ni muerto rico.
El vino con el amigo.