Bailar con la más fea.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Leche y vino, veneno fino.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Casa convidada, pobre y denostada.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
A secreto agravio, secreta venganza.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Todo amor tiene su gasto
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Mas mata la duda que el desengaño.
Cada día, su pesar y su alegría.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Burlas que son veras, otro las quiera.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Las penas de amor las quita el licor
Buena vida, padre y madre olvida.
A tal puta, tal rufián.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Beso, queso y vino espeso.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Riñen las comadres y dícense las verdades.