¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Neblina, del agua es madrina.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Muerte y venta deshace renta.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Cual es el padre, así los hijos salen.
muero Marta, y muero Harta.
Más ordinario que una monja en guayos.
Carne a carne, amor se hace.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
La suerte está echada.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Tal vendrá que tal te quiera.
Remo corto, barca pequeña.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Nunca con menores, entables amores.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Barájamela más despacio.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Amor y muerte, nada más fuerte.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Ser un mordedor de pilares
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
La suerte de la fea, la bella la desea.