No hay joven fea, ni vieja hermosa.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Jornada emprendida, medio concluida.
Juicios tengas, y los ganes.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
El toro y el melón, como salen, son.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Agua tardera, agua maicera.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Buena crianza no pierde punto.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
A golpe dado no hay quite.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Tiene Mayo la llave del año.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
El celoso no puede ser jocoso.
A burlas, burlas agudas.
Más puede Dios que el diablo.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Bien reza, pero mal ofrece.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Al que no quiera taza, taza y media.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
En almoneda, ten la boca queda.
El más fuerte teme a la muerte.
En Abril, aguas mil.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Dura el nombre más que el hombre.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Gana poco, pero gana siempre.