Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Lo prometido es deuda.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
O faja o caja.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Hablando nos entendemos.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Las paredes oyen.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
La buena vida no quiere prisas.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Amor comprado, dale por vendido.
A gran solicitud, gran ingratitud.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Callemos, que el sordo escucha.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
A consejo ido, consejo venido.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Dios nos coja confesados.
Poca ayuda no es estorbo.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
El que bien ama, tarde olvida.
Ocio, ni para descansar.
Consejo tardío, consejo baldío.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
A mala suerte, envidia fuerte.
Llenar el tarro.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Intelecto apretado discurre que rabia.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Mientras puedes estar sentado, no estés levantado.
Ese baila al son que le toquen.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.