En enero no te separes del brasero.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
No acose, que la están peinando.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Carne de cochino, pide vino.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Más vale algo que nada.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Ir por lana y volver trasquilado.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Remienda paño y pasarás año.
Sin segundo, no hay primero.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Perro que ladra, guarda la casa.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
A Dios, llamaron tú.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Padecer cochura por hermosura.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
No dejar títere con cabeza.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
Para presumir hay que sufrir.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Cada palo que aguante su vela.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Quien nada pide, nada recibe.
El tiempo vuela, que se las pela.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Tras cada pregón, azote.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El peligro que no se teme, más presto viene.
El arco iris brilla después de la tempestad.