Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Paciencia y barajar.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Cerrado a cal y canto.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El que calla, otorga.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Hablar a calzón "quitao".
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Mas vale dar que recibir.
El corazón no habla, pero adivina.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Dar la callada por respuesta.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Quiero ver si como ronca duerme.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
A mucho hablar, mucho errar.
Padecer cochura por hermosura.
Gallina que canta, de poner viene.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Remendar y dar a putas.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Quien cerca halla, cerca calla.
Más haces callando que gritando.
La nuez llena, menos que la vana suena.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Hacia ti acusas cuando murmuras.