Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Lo que siembres, recogerás.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Dar palos de ciego.
Le dieron como a violín prestado.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Vive y deja vivir.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Antes de meter, prometer.
La lengua queda y los ojos listos.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
La hacienda, el dueño la atienda.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
No se hablar, y me mandas predicar.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Cada cual mire por su cuchar.
Bueno de asar, duro de pelar.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Juicios tengas, y los ganes.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Abrojos, abren ojos.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Tierra por medio, para poner remedio.
Hacer favores, empollar traidores.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Bien canta Marta después de harta.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Callen barbas y hablen cartas.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Dar un cuarto al pregonero.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.