Saber dónde aprieta el zapato.
El miedo guarda la viña.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Una buena capa todo lo tapa.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El diablo está en los detalles.
El comedido sale jodido.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Más fácil es ganar que conservar.
Haz mal y guárdate.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
De comerciar a robar, poco va.
Enójate pero no pegues.
Pecado callado, medio perdonado.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El amor, de necios hace discretos.
Hablen cartas y callen barbas.
Dando y tomando, no cabe engaño.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Para alcanzar, porfiar.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Renegad de viejo que no adivina.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Bueno de asar, duro de pelar.
Acuérdate al atar de que has de desatar.