Jugar la última carta.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Guardas bien y no sabes para quien.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Aquel que guarda siempre tiene.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Paciencia y barajar.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Dinero guardado, barco amarrado.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El cebo es el que engaña, no la caña.
El que no te ama, burlando te difama.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Dar de comer al diablo.
Padecer cochura por hermosura.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Para presumir hay que sufrir.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Detrás de la soga va el caldero.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Va para atrás como el cangrejo.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.