Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Necios y gatos son desconfiados.
Antes de que acabes, no te alabes.
Dios castiga sin piedra ni palo.
A grandes cautelas, otras mayores.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Hay que poner remedio a tiempo.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Hay miles de miserias en un solo amor
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Al buen, regalo; al malo, palo.
A consejo ido, consejo venido.
Con pedantes, ni un instante.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
A grandes males, grandes enfermos.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
El ignorante es poco tolerante.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Otra cosa es con guitarra
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
El que fía, o pierde o porfía.
Sin sal, todo sabe mal.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
No tengas como vano el consejo del anciano.
No te pegues que no es bolero.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Quien bien ata, bien desata.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
A persona lisonjera no le des oreja.
El que bruto entra, bruto se ausenta.