No hay mal que por bien no venga.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
En hacer bien nunca se pierde.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Haber muchos cocos por pelar.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La vida no es senda de rosas.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Todo se pega, menos la hermosura.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Por lo demás, paciencia y barajar.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Perros y gatos, distintos platos.
Una pena quita a otra pena.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Dios castiga, pero no ha palo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Mira antes de saltar.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Bien está cada piedra en su agujero.
No hay quinto malo.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Lo robado no luce.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Las penas no matan, pero rematan.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
No hay mayor tontería que reñir.