La necesidad tiene cara de hereje.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Joven intrépido no deja memoria.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Arroz pasado, arroz tirado.
Mal de muchos, epidemia.
La ignorancia es muy atrevida.
Sopas y morder, no puede ser.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Despacito por las piedras
La causa no justifica el motivo.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
No es bueno huir en zancos.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Quien hace malas, barrunta largas.
Por San Martín, trompos al camino.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
No fío, porque pierdo lo mío.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Ignorante y burro, todo es uno.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Vicio no castigado crece desatado
De casas y de potros que lo hagan otros.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Ítem de lista viñeteada
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
A las obras me remito.
Años nones son los peores.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Libro prestado, perdido o estropeado.