A la justicia y a la inquisición, chitón.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Cuando la vela azota al palo, malo.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Vicio no castigado crece desatado
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Dame dineros y no consejos.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Nunca viene una desgracia sola.
Acometer hace vencer.
Desde torre o azotea, bien se otea.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Como el espigar es el allegar.
Amor con hambre, no dura.
Magra olla y gordo testamento.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Joven intrépido no deja memoria.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Ser más bueno que el pan.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Caldera observada no hierve jamás.
La alegría da miedo
Cada día trae su propio afán.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.