Ni es carne, ni es pecado.
Quien hizo una...hace dos
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Buitres y milanos, primos hermanos.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
No hay alegría sin aflicción.
Estás entre la espada y la pared.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
La oración de los rectos en su gozo.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Asno de dos, válgale Dios.
Araña de día, carta o alegría.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
El que se escusa, se acusa.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El que no aprende es porque no quiere.
A veces se llora de alegría.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.