Cuidados ajenos, matan al asno.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
No es posible defenderse del aburrimiento
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Tu hablar te hace presente.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
El que no se fía, no es de fiar.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
El buen mosto sale al rostro.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Bien te quiero y mal te hiero.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Donde lo hay, se gasta.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
No dar su brazo a torcer.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Badajo alto, campana rota.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
La muerte hace reflexionar.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.