Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
variante: Café hervido, café jodido.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
El dolor del viudo es corto pero agudo
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Dale con que la abuela fuma.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
La mala fe, no pare hembra.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
El río pasado, el santo olvidado.
Santo Tomás, una y no más.
Lo barato cuesta caro
No se me olvidará mientras me acuerde.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Nadie es sabio en todas partes.
Codicia mala, el saco rompe.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Ni es carne, ni es pecado.
La democracia también genera hombres deshonestos
El que mucho duerme poco aprende.